Bahía Drake es uno de los destinos más mágicos y biodiversos de Costa Rica. Escondido en la exuberante Península de Osa, este pueblo costero es la puerta de entrada a selvas vírgenes, reservas marinas y encuentros inolvidables con la vida silvestre. Ya seas un aventurero, un amante de la naturaleza o alguien que busca paz, estas 10 actividades harán que tu viaje sea extraordinario.
Hogar de jaguares, tapires, lapas rojas y cuatro especies de monos, Corcovado es una maravilla natural. Toma un tour guiado de un día a las estaciones San Pedrillo o Sirena y explora lo que National Geographic llamó “el lugar biológicamente más intenso de la Tierra”.
La Reserva Biológica Isla del Caño ofrece aguas cristalinas y una vibrante vida marina. Nada con tiburones de arrecife, rayas, tortugas y peces tropicales en uno de los mejores puntos de snorkel y buceo de Costa Rica.
De julio a noviembre, la bahía da la bienvenida a las ballenas jorobadas migratorias. Durante todo el año, puedes ver delfines surfeando las olas junto a tu bote.
Recorre un sendero costero escénico o toma un corto viaje en bote hasta esta playa aislada. Es perfecta para nadar, hacer snorkel y disfrutar de la paz del Pacífico.
Explora los estuarios de manglares de Drake o Sierpe en kayak. Observa garzas, cocodrilos, monos y más mientras te deslizas silenciosamente por los canales.
Vive la selva tropical después del anochecer con un guía naturalista. Descubre ranas, insectos, serpientes y hongos fluorescentes en esta emocionante aventura nocturna.
Bahía Drake es un punto clave para la pesca de “captura y liberación”. Ve tras especies como el dorado, el atún o el marlín con capitanes locales experimentados.
Con más de 350 especies de aves, Bahía Drake es un paraíso para los amantes de la ornitología. Desde tucanes hasta tangaras, siempre hay una maravilla alada esperando ser descubierta.
Duerme con los sonidos del bosque tropical y despierta con el llamado de los monos aulladores. Muchos eco-lodges ofrecen energía solar, huertos orgánicos y acceso directo a senderos y playas.
Muchos hoteles y restaurantes en Bahía Drake sirven comidas “del campo a la mesa” preparadas con ingredientes locales. Prueba platillos a base de plátano, ceviche o mariscos frescos del día.
Bahía Drake no es solo un lugar, es una experiencia inmersiva. Ya sea que estés caminando por una selva virgen, buceando con tortugas marinas o disfrutando de un atardecer con cocina tropical fresca, este destino llenará tu alma.